Cómo trabajar de Mediador/a Familiar

¿Te gustaría dedicarte a la mediación de conflictos familiares?

Para ello, es necesario entender la mediación como el método alternativo a la vía judicial en situaciones de conflicto donde ambas partes son incapaces de llegar a un acuerdo. En este caso, la mediación familiar trata de dar solución a los problemas que puedan existir en el ámbito de las relaciones familiares.

Cómo ser mediador familiar

En este artículo hablaremos sobre las distintas salidas profesionales de la mediación respondiendo a eta pregunta, cómo ser mediador familiar, cómo ganarme la vida trabajando como mediador/a familiar, y nos centraremos en la figura del mediador/a familiar, conociendo las funciones principales y los requisitos para ejercer como tal.

Salidas profesionales de la Mediación

La mediación es una vía de solución de conflictos en la que un experto trata de conseguir que dos personas lleguen a un acuerdo positivo para ambos. La mediación tiene una variedad de salidas profesionales, como pueden ser las siguientes:

  • Mediador civil y mercantil.
  • Mediación laboral.
  • Mediación familiar.
  • Mediación intercultural.
  • Mediación penal.
  • Mediación escolar.
  • Mediación en el ámbito sanitario.

En este artículo vamos a enfocarnos en la mediación familiar, y para ello vamos a empezar explicando cuáles son las diferentes funciones del mediador/a familiar y qué necesitamos para ejercer como tal.

Principales funciones del Mediador/a Familiar

La mediación familiar se encarga de resolver conflictos que puedan tener lugar en el contexto familiar, llevando a cabo un proceso de búsqueda de soluciones entre ambas partes con el fin de alcanzar un acuerdo. Este método sirve como alternativa a la vía judicial, siendo su principal objetivo garantizar acuerdos que protejan el futuro de las personas implicadas, en especial los menores. En este caso, el mediador/a familiar trabajará en procesos de divorcio o separaciones, manutención o custodia de los hijos así como reparto de bienes, deudas y herencias.

La principal función del mediador/a familiar es servir de acompañamiento a la familia, intentando que ambas partes propongan soluciones y se sientan capaces de tomar decisiones que favorezcan las necesidades de cada uno de manera constructiva.

En este caso, el mediador/a familiar debe tener algunas habilidades personales que se adecúen a las funciones que llevará a cabo, como por ejemplo las que mencionamos a continuación:

  • Escucha activa: el mediador/a familiar deberá llevar a cabo la escucha activa de ambas partes contando siempre con un tono neutral.
  • Solución de problemas: el mediador/a familiar tratará de promover la búsqueda de soluciones por parte de los implicados. En este sentido, la mediación trata de ofrecer opciones, no de imponerlas.
  • Promover la comunicación: el mediador/a familiar tratará de incentivar la comunicación de las partes y promover el diálogo. En este caso, en procesos de mediación en divorcios suele ocurrir que ambas partes no quieren hablar directamente, por lo cual el mediador/a deberá asumir la responsabilidad y actuar como puente de comunicación.
  • Orientar: el mediador/a familiar puede orientar a ambas partes en caso de que lo necesiten, dejando siempre que las mismas tomen la responsabilidad en la toma de decisiones.
  • Minimizar tensiones: el mediador/a familiar tratará de reducir que se creen situaciones de conflicto entre ambas partes y que se acepte un acuerdo que resuelva el conflicto, teniendo en cuenta los intereses de ambos.

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Cómo trabajar como Mediador Familiar

Autoempleo. Cómo trabajar por cuenta propia de mediador/a familiar.

Muchas personas se preguntan por las salidas profesionales de la mediación, y piensan que todas las posibilidades pasan por ser contratadas como mediadoras en una entidad privada o pública.

El autoempleo es cada vez más una salida profesional autónoma para la mediación familiar, y se llega desde distintas profesiones, no sólo desde el ámbito jurídico. Nos referimos a trabajadores/as sociales, educadores/as sociales, psicólogos/as, y profesionales afines.

Lo primero que debes hacer es definir tu «idea de negocio», a través de un «plan de negocio». Un plan de negocio es una estrategia que marca los objetivos y planes de una empresa. Describe el plan de comercialización, la parte económica-financiera, una investigación de mercado para saber si tu idea va a competir bien, el propósito comercial y la misión de tu empresa o proyecto. También puede incluir el personal indispensable para lograr los objetivos y un cronograma.

Hay muchos modelos y plantillas de planes de negocio en la red, puedes bajarte uno y comenzar a trabajar tu idea de negocio. Igualmente, desde INEFSO proporcionamos a todo nuestro alumnado de mediación un plan de negocio definido adaptable a cada contexto geográfico y personal. Este plan viene por defecto incluido en nuestra formación de máster en mediación, y es una de las opciones de TFM, pero si realizas cualquier curso con nosotros pídenoslo, te lo haremos llegar gratuitamente.

Una vez definida la idea de negocio debes acudir a cualquier asesor laboral que te ayude con los trámites de constitución de tu empresa, sea a través de una sociedad, o como autónomo/a (recomendable si estás empezando). Nuestra propuesta pasa pro entregar a alguna administración local tu proyecto, sencillamente porque la mediación es una cultura, y es más fácil que sea reconocible y aceptada por los ciudadanos si se presta el servicio desde el ámbito reconocible y cercano de las administraciones locales. Ahora bien, es conciliable el ejercicio desde tu propio gabinete o despacho profesional con la prestación del servicio desde un ayuntamiento, por ejemplo, facturando tus honorarios.

Requisitos para ser Mediador/a Familiar

Lo más importante para formar parte del Registro de Mediadores del Ministerio de Justicia español es contar con una formación especializada acerca de la mediación (curso o máster en mediación) y según el artículo 11 de la Ley de Mediación en Asuntos Civiles y Mercantiles, contar con un título de grado universitario, el cual se recomienda que pertenezca al sector social. Los grados más relacionados para ejercer de mediador/a familiar pueden ser Trabajo social, Educación social, Psicología, Derecho…

Es en 2012, cuando gracias a la Ley 5/2012 de Mediación en Asuntos Civiles y Mercantiles se impulsa la figura de la mediación en nuestro país y se consolida la primera norma que regula este ámbito. Dicha Ley atiende a la necesidad de contar con cursos y recursos especializados en mediación para poder ejercer y trabajar en esta área. Es importante destacar la relevancia de que los cursos estén correctamente homologados por el Ministerio de Justicia y que estén debidamente acreditados por una universidad.

También es requisito de acuerdo a la legislación vigente contar un seguro que los respalde, con el fin de atender las responsabilidades civiles resultantes de la intervención en conflictos.

Además de estos requisitos, es importante que el mediador/a familiar posea algunas habilidades específicas como las mencionadas anteriormente, para realizar de manera eficaz sus funciones. Algunas de estas cualidades son el respeto a la confidencialidad de los implicados, la imparcialidad y la neutralidad del mediador/a, no emitir juicios por parte de ninguna de las partes y ejercer control en las situaciones conflictivas.

Para adquirir una formación especializada y homologada en la materia, adquirir los conocimientos necesarios para ejercer como mediador/a familiar e inscribirse en el Registro Oficial de Mediadores del Ministerio de Justicia puede acceder a nuestro curso de MEDIACIÓN FAMILIAR.