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El año 2020 ha empezado de la peor forma posible: se constata la reapertura de la ruta migratoria de cayucos y pateras hacia Canarias, así que, de nuevo, se suben a bordo a estas frágiles embarcaciones el dolor, el miedo, la desesperación y la esperanza, eso sí, por llegar a un destino en donde encontrar un lugar mejor en donde vivir.

“La sensación que tengo es muy amarga sobre todo porque hemos tenido que lamentar la pérdida de vidas; eso siempre es un fracaso”, afirma Iratxe Serrano, que es directora general de protección de la infancia y la principal coordinadora en el Gobierno canario de que las niñas y niños y también adolescentes migrantes reciban en las Islas la atención y asistencia adecuada. En Lanzarote y en Gran Canaria, reconoce Serrano, empieza a notarse la falta de previsión de los últimos años: “llevamos desde principios del 2020 moviendo Roma con Santiago porque necesitamos ampliar la red de recursos”, subraya.

Aunque las llegadas vividas en este 2020 no son ni comparables a las del año 2006 -el periodo conocido como la crisis de los cayucos-, el Ejecutivo de las Islas piensa ahora en rehabilitar alguna de las infraestructuras que entonces pudieron albergar hasta 3000 niñas y niños migrantes distribuidos entre casi todas las islas.

“Todos esos recursos han quedado en situación de abandono. En Gran Canaria, por ejemplo, el Ciatec de Arinaga nos vendría ahora mismo estupendamente. Es una infraestructura que funcionó y que está en una situación de abandono que requiere una inversión a medio plazo para hacer una obra de reacondicionamiento y que pueda volver a funcionar”, lamenta Serrano.

Mientras tanto, los cabildos de Gran Canaria y, sobre todo, el de Lanzarote, trabajan a pleno rendimiento para asistir a los más de cien menores de edad que acoge la isla de los volcanes y cuya situación “preocupa” según ha reconocido ya el consejero de bienestar social insular Marcos Bergaz. De hecho, Iratxe Serrano ha subrayado la importancia de su trabajo, “agradece” el esfuerzo y lanza un mensaje de tranquilidad porque “existe voluntad y el deseo de poder liberar la carga que ahora tienen”.

Tan solo desde la isla de Lanzarote está previsto que sean trasladados al menos veinticuatro niñas y niños migrantes a otras islas. De estos, solo se ha confirmado que “cuatro de los más pequeños” se reubicarán en la isla de La Palma a partir del día quince; para el resto, “estamos trabajando en dónde porque tenemos varias opciones que estamos contemplando”.

“Ahora mismo, el centro que hemos podido abrir como emergencia está ubicado en Fuerteventura con 35 plazas. Es el último que se ha podido abrir. Estamos a la espera de la apertura de otro durante los próximos días mientas hacemos gestiones en otras islas. Necesitamos alguna infraestructura para ya. Estamos contemplando ubicaciones incluso en islas en donde no ha habido nunca recursos alojativos”.